De cien a cero
Voy de cien a cero, de la cima al suelo. Empiezo sintiéndome increíble, pienso que el día será genial y que por fin comienzo a mejorar, y de repente un pequeño detalle me derrumba, los colores se esfuman y veo de nuevo el mundo en gris. Necesito más que nunca un te quiero, una palabra de aliento, pero soy incapaz de pedirlo y si acaso encuentro sutiles maneras de hacerlo. Me cuesta tanto decir que necesito amor que lo pido en inglés, se siente menos serio así. Voy de cien a cero, y ni las canciones tótem, ni mi película favorita, ni ese libro tan especial me traen de vuelta a la realidad. Me pierdo en la parte más sombría del bosque y el elfo oscuro hace su aparición. Grito con todas mis fuerzas en lo profundo de mi mente porque afuera no puedo hacerlo. La ira y el dolor vienen en oleadas, se mezclan entre sí, creando incendios tan atemorizantes como atrayentes. Me pregunto de dónde viene el dolor y por qué se siente tan real si se supone que todo está bien. Me pregunt...