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Mostrando las entradas de julio, 2021

El chico de los ojos de bosque

  El día de hoy vengo de nueva con una historia de temática trans, recordemos que todas las vivencias son validas, no hay una sola manera de vivir nuestra identidad, no todas las personas trans pasamos por las mismas cosas, ni transicionamos desde el mismo punto, pero todos somos validos.   Un pedazo de mi corazón va en esta historia, espero que les guste.  EL CHICO DE LOS OJOS DE BOSQUE   La primera vez que vi sus ojos me parecieron negros y turbios, no entendí en ese momento que eran el reflejo del dolor que cargaba consigo. La primera vez que lo vi ni siquiera era un “él”, me pareció una chica misteriosa, fría y ruda, nada más alejado de la realidad. Su manera de caminar, sus palabras, sus gestos, todo tan cuidadosamente caótico, veíamos exactamente lo que él quería que viéramos, “la chica mala”, de la que hay que huir, a la que hay que temer, más que asustado yo estaba intrigado por descubrir lo que había detrás de esos ojos oscuros. Muy a su pesar, co...

Robbie y el espíritu del arroyo

No se pudo hacerlo diario, pero sí quiero terminar las 30 historias, así que las seguiré publicando conforme las tenga listas, tal vez se repitan algunos temas, pero vistos desde otra perspectiva, la historia del día de hoy es acerca de las infancias agénero. con algunos toques de fantasía, espero les guste.  ROBBIE Y EL ESPIRITU DEL ARROYO   ─ Papá, papá ¿Puedo ir a jugar al arroyo? ─ fue lo segundo que Robbie preguntó tras mudarse a la casa del bosque, lo primero fue cuál sería el cajón de las galletas. ─ Claro peque, solo ten cuidado ─ le respondió su papá, que llevaba cargando tres cajas de mudanza apiladas. Robbie se adentró en el bosque, no era la primera vez que visitaba el arroyo, llevaba un par de años de conocer el lugar. El novio de su papá lo conocía desde niño y había conseguido comprar la casa del bosque un par de meses atrás para vivir los tres juntos ahí. A Robbie le gustaban las galletas, el helado, y nadar, para sus cinco años nadar se le daba de ma...