Rojo carmín

 

Por motivo del mes del orgullo LGBT+ (y para ponerme a escribir más seguido) me he propuesto escribir una historia corta al día, todas alrededor de la diversidad.

Como siempre, hago énfasis en que se trata de historias de ficción que no representan la totalidad de experiencias y vivencias de la comunidad LGBT+, simplemente están inspiradas, más no basadas, en mi vivencia dentro de la misma y en lo que conozco del tema y la comunidad. Al final de cada historia incluiré una mini explicación de cada una de las orientaciones, identidades, expresiones o prácticas reflejadas en la trama. 

Si tienen alguna sugerencia de temática a tratar en estas micro ficciones, me encantaría leerles e incorporarlas en los textos del mes.

Decidí empezar con la primera letra del acrónimo y escribí una pequeña historia lésbica, espero les guste.

 

Rojo carmín

 

“Aburrida”, era la palabra que mejor definía esa tarde, había pasado una tarde de lo más monótona, apenas un par de clientes en la tienda y una llamada con el proveedor. Cuando por fin dieron las 5:00 PM, Lexie marcó su salida y caminó hacia el metro, abordó el vagón exclusivo y su alma descansó al descubrir un asiento vació.

El calor y el aburrimiento que llevaba consigo hicieron inevitable que comenzara a dormitar, sus ojos se cerraban y abrían de golpe segundos después, mientras su cabeza se balanceaba sin que pudiera controlarlo. Debían haber pasado unas cuatro y cinco estaciones cuando sus ojos se abrieron al mismo tiempo que las puertas, miró unas cuantas espaldas salir, y después varios rostros cansados entrar… unos ojos verde oscuro se cruzaron con los suyos por una fracción de segundo, delineados y sombreados en un negro intenso, tenían un halo de misterio que era imposible ignorar por el contraste con aquella piel oscura, una nariz redondeada miraba hacía donde los ojos, que se rindieron en su búsqueda de un asiento, los labios teñidos de un rojo carmín se fruncieron en un gesto de disgusto. El rostro misterioso era enmarcado por una cabellera igual de oscura que insistía en escapar de la coleta elevada que intentaba contenerla.

Lexie la siguió con la mirada hasta el fondo del vagón, donde se recargó despreocupadamente sobre la puerta, la chica llevaba puesto un ceñido corsé color vino y una falda a juego, parpadeó varias veces, la visión era tan atípica que no estaba segura de que fuera real, pero cuando los abrió de nuevo ahí seguía, como una vampiresa rebelde que ya no teme ser descubierta por los mortales, se preguntó si la vampiresa estaría en busca de un cuello que morder. Tragó saliva, la idea hizo que se le erizara la piel, imaginó unos blancos y afilados colmillos ocultos bajo esos labios, quizás el rojo no se debía a un labial…

Los ojos verdes se posaron de nuevo sobre los suyos y la miraron con intensidad, Lexie sintió que una corriente eléctrica le recorría el cuerpo entero. Desvió la mirada casi de inmediato, sonrojada, cuando volvió a mirar, los ojos de la vampiresa se habían perdido a través de la ventana.  

“Próxima estación: San Cosme”, alcanzó a escuchar Lexie a pesar de su embelesamiento, se acercó a la puerta y se despidió de la vampiresa con una mirada, para su sorpresa, los labios rojos se curvaron en ligera sonrisa cuando sus ojos coincidieron una ultima vez. Su cuerpo era empujado hacia afuera, pero su corazón había quedado palpitando en la puerta, su mente había quedado atrapada en la imagen de esos ojos y esos labios. Casi por inercia dejó el metro y caminó a su casa, tal vez aquella mujer realmente era una vampiresa, pues Lexie se sentía como hechizada, no podía sacársela de la mente.

Cocinó, cenó mirando una película, leyó un par de horas, pero cada que cerraba los ojos, veía de nuevo aquel rostro. Llevaba un par de horas durmiendo cuando la vampiresa hizo su aparición, los mismos ojos, los mismos labios, la cabellera rebelde por fin se había escapado y caía alborotada sobre sus hombros. Sonrió, tal como los había imaginado, un par de afilados colmillos se asomaron bajo sus labios.

─ ¿Me esperabas? ─ preguntó la vampiresa con una voz más sensual de lo que Lexie había imaginado. Se limitó a asentir y se entregó a sus deseos.

La vampiresa la tomó de la cintura y la acercó a su cuerpo, el rojo carmín se estampó en su cuello cuando sus labios lo recorrieron, sintió el pinchazo de los colmillos al hundirse en su piel y cerró los ojos pensando que todo había terminado, pero aquello, apenas comenzaba.  

 

Nadir Kampz


 Lesbiana: Mujer que se siente atraída sexual y/o románticamente hacia otras mujeres. 

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